2008022662debate_dentro.jpgHace 15 años que no veíamos algo así, todo estaba preparado desde hace diez días, más de 400 periodistas cubriendo el evento, las televisiones haciendo un previo como si se tratase de un derbi futbolístico, pero comenzó el debate y en el primer plano de Rajoy al comenzar a hablar ya pudimos ver lo que pretendían vendernos.

Un Rajoy mirando a cámara, aganchando la cabeza para leer y dirigiéndose al ciudadano, sin mitirar a su adversario político. Zapatero tampoco estuvo diferente en este aspecto.

No tenían de qué preocuparse. Sus coordinadores de campaña ya habían hecho el trabajo de preparar el programa, elegir los temas, la duración de las intervenciones, los tipos de plano, el lugar, la temperatura, las sillas y hasta los discursos. Sí, los discursos, porque ayer no presenciamos un debate: ayer presenciamos un mitin, y como los mitines, estuvo aburridísimo. Fallaba el escenario, pero hubiera sido igual que si hubieran ordenado un mitin del PSOE y otro del PP por temas, limitaran las intervenciones a la misma duración y nos pusieran una detrás de la otra.

No hubo nada de periodismo en ese pseudodebate donde el moderador era un pasmarote cronometrador que se limitaba a dar turnos de palabra. Tan sólo en algún momento tuvo que poner orden para evitar la discusión.

¿Para qué tanta preocupación en elegir a un moderador que no iba a hacer nada? Lo podría haber hecho hasta un crío pequeño.

Asistimos a un debate sin periodismo alguno, sin intervenciones de periodistas, ni de ciudadanos. Era el escenario ideal soñado por los dos principales partidos para demostrarnos que se parecen tanto como dicen que se diferencian. ¿Por qué no se atreven a un ‘Tengo una pregunta para usted’ ahora?

Y bueno, lo de elegir el ganador, está claro. El PP quería cargarle a RTVE el ‘San Benito’ de la manipulación, pero al final TVE es la que más audiencia ha tenido, además del punto de emitir el debate. El PSOE necesitaba que TVE lo emitiera, para legitimar el modelo de televisión pública que han venido haciendo en la última legislatura.

Frente a la opción de ser producido por la Academia de la Televisión, por un millón de euros, estaba la propuesta de la Federación de Prensa de Madrid, por unos 120.000. Parece claro que con esto también ha recibido un fuerte impulso la Academia de la Televisión, aunque el debate haya producido el abandono de Telecinco en la academia.